Curiosidades tanzanas

Aventurillas en Tanzania

Aventurillas en Tanzania

Vivir en Tanzania es diferente.

Allí se vive al día, sin pensar mucho en el futuro…, el futuro ya vendrá dicen…..y por el momento vamos a disfrutar de lo que hay, y cuando surja algún imprevisto, pues pole pole 😉

Yo solo paso temporadas en Tanzania, pero mi socio Ángel que vive hace años en Arusha (Tanzania), sí que sabe de lo que hablo, y a veces lo “sufre” je je je

Mi primera impresión cuando llegué a Arusha, fue el colorido que hay por todas partes!.

En una misma calle te puedes encontrar casas pintadas de rosa, de verde, amarillas, … y si esto lo sumas a los puestos y mercados de ricas frutas, a los coloridos Kangas que visten muchas mujeres tanzanas, y luego, para rematar, los preciosos arboles de buganvillas que te vas encontrando por la ciudad, te quedas pensando….aquí el color forma parte de la vida, ¡sin color no hay nada!
Aventurillas en Tanzania

A mí me encantó el observar tanta vida, desordenada, a veces, caótica, pero colorida…

Otra cosa que siempre me ha cautivado de África, es su luz. Sigue leyendo

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Pole Pole

pole-pole

Tanzania es un país para recorrer sin prisas, es ideal para “saborearlo”.

En swahili se emplea una palabra que es casi un modo de vida, la palabra es Pole Pole, que significa despacio, sin prisas.
La forma de vida del tanzano reza mucho con ese significado.

Para los occidentales, el tiempo es algo que tenemos que exprimir al máximo, pues siempre queremos acabar lo que estamos haciendo para hacer lo siguiente.
En cambio, para el tanzano, el tiempo hay que saborearlo, y si quieres disfrutar de su país hay que dejarse llevar por su rol.
De hecho, muchos tanzanos nos dicen que por tener prisa no quieren morirse de un ataque al corazón je je je

pole pole

Aunque reconozco que para disfrutar de un Safari en Tanzania, el ritmo pole pole es más que recomendable, no lo es así para trabajar en este país, pero bueno, con paciencia, mucha paciencia, y una sonrisa, se consigue casi todo.

Os cuento una anécdota que ocurre en muchos casos, en Tanzania, y que le pasó a mi socio Ángel, que, desde hace años, reside en allí, en Arusha.

Resulta que un día se fue a un bar de comidas local, dispuesto a tomar el almuerzo.

Llegó y se sentó en una de las mesas, y tras 10 min de espera, consiguió que una de la s camareras acabará su charla y viniera a atenderle (hasta aquí algo normal je je je).

Transcribo el posible diálogo que pudo darse en esa situación:
– ¿Quiere comer algo?
– Si
– ¿Qué quiere para beber?
– Una cerveza fría
– Ok
(la camarera se va, y mi socio se da cuenta que no ha pedido la comida) Sigue leyendo

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